Viotti

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Viotti, per Antoine Maurin

Giovanni Battista Viotti (1755-1824)
Nacido en Fontaneto Po, cerca de Vercelli, este gran violinista es considerado el creador de la escuela moderna del violín. Viotti fue el continuador de la tradición italiana y, después de dos nombres clave como fueron Corelli y Tartini, constituiría la última afirmación clásica. En especial y sobretodo gracias a sus conciertos para violín.

Su vida, brillante y también convulsa, está plena de hechos contrastantes. Viotti fue el principal heredero de los violinistas y compositores italianos y no italianos. Nació cuando todavía faltaban casi 30 años para que naciera Niccolò Paganini.

Como ya dije en su momento, Viotti fue discípulo de Pugnani, con quien inició su carrera. Estudió en su famosa escuela y fue violinista de la Capilla Real de Turín. Un primer viaje artístico lo hizo en 1780, cuando se presentó como concertista junto a Pugnani. Primero en Ginebra y luego en Dresde, Berlín, Varsovia y San Petersburgo. En 1782 produjo un efecto enorme en París. Al estallar la Revolución Francesa, regresaría a Fontaneto y de ahí, a través de Suiza, Alemania y Flandes, llegaría a Londres.

En 1798, siendo director del King’s Theatre se le atribuyeron relaciones con los revolucionarios franceses y es expulsado. Se refugia en Alemania permaneciendo tres
años. Regresa luego a Londres y París donde se dedica a diversos negocios que acaban negativamente.

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En Paris
Decisiva fue la nueva estancia de Viotti en Paris, donde tendrá un amplio reconocimiento. He aquí la historia. Tres ilustres violinistas franceses, Pierre Marie Baillot, Pierre Rode y Rodolfo Kreutzer -el que fue dedicatario de la famosa sonata de Beethoven-, los tres profesores del Conservatorio de Paris, tenían como objetivo reorganizar el departamento de violín. Los tres eran expertos en la composición de conciertos para violin solista. Ellos crearon una antología de antiguas obras para violín bajo el título de L’art du violon. Muchas de las obras serán todavía originales. Pierre Marie Baillot (1771-1842) era discípulo de Pollani, que a su vez fue disípulo de Pietro Nardini y un óptimo cuartetista; Rodolphe Kreutzer (1766-1831) fue discípulo de Stamitz, escribió los célebres 40 estudios para violín, presentes en los conservatorios de todo el mundo; y Pierre Rode (1774-1830), discípulo de Viotti, también escribió una obra indispensable: los 24 Caprici de violín, escritos en todas las tonalidades. Estos tres grandes “violinistas-compositores” sentían una gran admiración por Viotti que era veinte años mayor que Rode.

Kreutzer Estudis

Viotti compuso 29 conciertos para violín importantísimos, una verdadera innovación. Aunque era italiano, sus largas estancias en Paris lo inclinaron hacia el gusto francés, sin olvidar el “cantare” de su patria. Su objetivo principal era escribir obras de concierto con una propuesta pedagógica, expresiva y haciendo hincapié en la técnica del arco, es decir el sonido. Unas obras que fueran la antesala de los conciertos del periodo romántico. También es necesario decir que su influencia en la obra de Rode y Kreutzer, con sus Estudios y Caprichos, fue evidente. Además del Concierto nº 3 en La Mayor, de su primera época, su enorme aportación comienza con el número 17, en re menor; y el 18, en mi menor. Es el inicio de una forma dramática, cuyo efecto impresionó a todos. Fue durante un concierto a cargo de Pierre Rode en el año 1791, tocando ambas obras. A estas obras destacadas, hay que añadir cuatro conciertos, entre ellos el que se titula Concerto John Bull, que es el número 23 y que contiene un Adagio compuesto a la manera de Haendel; y también los números 22, el 28 y el 29. Aquí, en estos últimos conciertos, Viotti demuestra una invención que pone en camino seguro frente al inminente período romántico.

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Anuncis

Giuseppe Tartini

Giuseppe Tartini (1692-1770)
Otro grande de la gran historia violinística de Italia. Tartini fue un hombre exuberante, lleno de fantasía y abierto a las más excitantes manifestaciones. Nació en Pirano (Trieste). Tras una juventud aventurera, se dedicó al violín. En Asís recibió lecciones de violín y composición del bohemio Bohuslav Cernohorski (1684-1742), que era fundador de la escuela de violín bohemia y maestro de Gluck. En 1716 se hallaba en Venecia invitado por el elector de Sassonia y tocó junto a Veracini, de quien recibió valiosos consejos. En 1721 es nombrado primer violín de la Orquesta del Santo en Padua, lugar en el que permaneció de por vida, salvo largas giras de conciertos. De 1723 a 1726 se trasladará a Praga, en ocasión de la coronación de Carlo VI. De nuevo en Italia, se instala en Padua, donde vivirá un tiempo. Tenía una renombrada escuela de violín, que fundó en 1728, donde además de la enseñanza musical también se impartían estudios sobre técnica y acústica. Por otra parte, escribió obras didácticas de gran importancia como L’arte dell’Arco, donde explora una Gavotta de Corelli en 50 variaciones. Un tratado
curiosísimo es el llamado Trattato delle appoggiature ascendenti e discendenti per il violino come pure il trillo, tremolo, mordente ed altro con dichiarazione delle cadenze naturali e composte. Otro tratado, que interesó vivamente en Francia, fue el publicado en 1754 con el título de Trattato di musica secondo la vera scienza dell’armonia, que daría origen a una gran polémica.

Tartini

Sobre Tartini se explica que al componer se inspiraba leyendo poesía, especialmente de Petrarca, Metastasio y Tasso. Los títulos de muchas de sus obras, especialmente las sonatas, los escribía en alfabeto enigmático. También en su famoso Il trillo del diavolo confirma un sentir poético e impresionable. Tartini siempre decía que lo mas fundamental para tocar el violín es “hacerlo cantar”. Entre sus sonatas para violín destacan las tituladas Didone abbandonata, Imperator e Il trillo del diavolo, famosa por sus leyendas. Esta obra inspiradisima, que inicia con su hermoso tema, es también un excelente ejercicio sobre el trino, trabajando ya sea su rapidez o como pedal en largas notas. Abundan las dobles notas, poco abundantes en aquellos tiempos. Sin embargo lo que destaca especialmente es su atmósfera personal, única y que convierten esta obra en uno de los mejores ejemplos del barroco. El catálogo de Tartini es muy amplio: alrededor de 140 conciertos para violín, 50 tríos, sonatas, concerti grossi y numerosas piezas que se conservan en el archivo de la Capilla del Santo en Padua.

Le_Songe_de_Tartini_par_Louis-Léopold_Boilly_1824

El somni de Tartini, de Louis-Léopold Boilly (1824)

Felice Giardini (1716-1796)
Nació en Turín. Fue alumno de Somis y violinista de la Opera de Roma, con tan solo 12 años. Virtuoso de gran fuerza, tuvo una vida muy agitada. Actuó en Roma y Nápoles, y también en Alemania, Francia y Rusia. Giardini destacaba por una ornamentación, a veces exagerada, pero gustaba por su temperamento. En Londres cosechaba grandes éxitos como  violinista y como director, al frente de la Opera Italiana. En 1793 se estableció en Rusia y fundó una compañía operística como empresario, pero murió en la miseria. Giardini dejó escritas cuatro óperas, música escénica, sonatas para violín solo, tríos para violín, viola y violonchelo; y cuartetos de cuerda.

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Pietro Nardini (1722-1793 )
Fue el mas célebre discípulo de Tartini y se formó en su famosa Escuela. Era toscano, de Fibiana, y murió en Florencia. Su técnica violinística fue apreciada por Leopold Mozart y por sus contemporáneos. Destacaba por un sonido dulce y expresivo. Fue violinista de la corte de Stuttgart y luego director de música de la corte del duque de la Toscana. Fue también un notable compositor y a él se deben seis conciertos para violin (su concierto en mi menor fue publicado por Hauser), seis sonatas, seis duos para violín, seis tríos con flauta y seis cuartetos de cuerda. Curioso que Nardini compusiera todas sus series de seis en seis.

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Gaetano Pugnani (1731-1798)
Discípulo de Giovanni Battista Somis, que a su vez había sido discípulo de Corelli. Pugnani, por su parte, fue el maestro del gran Viotti, fundador de la escuela moderna de violín. Además dio conciertos en Francia, Holanda e Inglaterra. En 1770 sería el primer violín de la Real Capilla de Turín y en 1776, Director General de la Música. En su carrera concertística utilizó un violín de Guarneri del Gesú del año 1734. Entre sus obras, destacan nueve óperas, doce sinfonías, nueve conciertos de violín, además de sonatas, duos, tríos y cuartetos. Pugnani es muy conocido sobre todo por la famosa pieza de Fritz Kreisler titulada Preludio y Allegro, donde aparece el nombre de Pugnani, sin que éste no tuviera nada que ver con la pieza. Kreisler tenía por costumbre que tras su nombre apareciera el de algún otro autor conocido, argumentando que el tema o algun motivo de su pieza era recogida del misterioso compositor.

Pugnani

Geminiani, Locatelli y Porpora

Francesco Geminiani (1680-1762)
Este músico fue violinista en su ciudad natal, Lucca, y luego en Nápoles. En 1714 se trasladaría en Londres, donde fue muy apreciado como intérprete y profesor de violín. Actuó siempre con éxito en Inglaterra, Irlanda y Paris, destacando como virtuoso. En Londres obtuvo un gran triunfo en un concierto acompañado por Haendel. De 1733 a 1740, se establecerá en Dublín, en una magnifica casa, que disponía de una sala de conciertos. Allí recibía a sus alumnos y se hacían conciertos privados. En 1749 se
instalará en París, donde escribirá su pieza fantàstica La Forét enchantée (31 marzo 1754). Poco tiempo después, en 1755, volverá a trasladarse de nuevo a Londres y Dublín. Sus publicaciones sobre técnica violinistica son una parte muy importante de su producción. Destaca especialmente su libro sobre técnica moderna The art of playing on the violon, que fue una obra preferente de la escuela britànica de violín. Geminiani es autor de 42 sonatas para violín, 18 conciertos para violín solista, dos concerti grossi, además de otras piezas.

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Pietro Locatelli (1693-1764)
Nacido en Bergamo, fue un violinista de excepcional personalidad. Se trasladó a Roma para sus estudios musicales. También se interesó por las ciencias. En 1715, ya viajaba por toda Europa cosechando muchos éxitos como violinista. En el año 1729 se encuentra en Amsterdam, donde está fechado el prefacio de su reedición de los Concerti Grossi opus 1. En esta ciudad funda una escuela de música en la que dirige conciertos, además de establecer contacto con sus editores Roger y Le Céne. Poco a poco irá abandonando su actividad de solista. Locatelli está considerado como el antecesor directo de Paganini. Como compositor arranca de las enseñanzas de Corelli, con la publicación de su opus 1, que es un homenaje a los Concerti Grossi del gran maestro. En 1732 escribe 12 conciertos para violin solista, publicados al año siguiente bajo el título de L’Arte del violino opus 3, en los que aplica los más recientes recursos de técnica violinistica. Pero más valor tendrían aún sus 12 Sonatas para violin y bajo continuo, escritas en 1737, y más todavía sus Caprici para violín solo, obra muy audaz que anuncia la llegada de Paganini. Entre Geminiani y Locatelli se llega a la más alta perfección violinística, que llegarà a la cima con la llegada de Tartini y Viotti, y especialmente con la del diabólico Niccolò Paganini.

locatelli.pngNicola Porpora (1686-1768)
Nacido y muerto en Nápoles, a los diez años fue admitido en el Conservatorio de los Pobres de esta ciudad. Adquirió una gran reputación como profesor de canto, teniendo como alumnos a dos figuras excepcionales: los castrados Farinelli y Caffarelli. Posteriormente se estableció en Venecia, donde fue profesor del Ospedale degli Incurabili, conservatorio para chicas jóvenes (1726-1733). Después marchó a Londres, como director del Teatro Naymarker, donde se interpretaron varias óperas suyas, con el gran Farinelli de figura. De vuelta a Nápoles, enseña en el Conservatorio de Santa Maria de Loreto (1739-1741). En 1752 viaja a Viena, donde establece relación con el joven Haydn, ejerciendo una eficaz influencia sobre la educación musical. De nuevo en Nápoles, se ocupará de las funciones de primo Maestro straordinario en Santa Maria de Loreto, además de maestro de capilla de la Catedral. Porpora fue autor de unas 50 óperas, en las que los roles masculinos están dedicados normalmente a castrados, sopranos o altos. Además, compuso seis sinfonía de camara, un concierto para violonchelo y 12 sonatas para violin. Murió en la indigencia.

Porpora

Nicola Porpora

Antonio Vivaldi

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Antonio Vivaldi (1678-1741) fue un caso único. Su catálogo es amplio y abarca más de 40 operas, oratorios, misas, gran cantidad de sonatas, más de 500 conciertos, diversas combinaciones de composiciones de cuerdas con flauta, fagot y oboe, además de sus célebres conciertos con o sin solista. Cuatro son las colecciones más célebres e interpretadas: los 12 conciertos del Estro armonico, opus 3; los 12 de La Stravaganza, opus 4; los 12 del Cimento dell’Armonia opus 8; y también los 12 de La Cetra, opus 9.

Era hijo y discípulo de Giovanni Battista Vivaldi, violinista de la Capilla Ducal de San Marco. Fue posiblemente discípulo de Giovanni Legrenzi, quien fuera maestro de Capilla de San Marco. Antonio Vivaldi fue ordenado sacerdote en 1703. Desde ese año hasta 1740, fue maestro de violín y de composición y luego Maestro dei Concerti y de Coro.

LOS OSPEDALI
En Venecia eran muy conocidos los Ospedali, que eran instituciones de las que La Serenísima se sentía orgullosa. Habían cuatro: el Ospedale della Pietà, el Ospedale dei
Mendicanti, el Ospedaletto del S.S. Giovanni e Paolo y el Ospedali degli Incurabili. Fueron creados en la época de las cruzadas, como albergues para peregrinos y enfermos para convertirse más tarde en colegios para niñas. Las muchachas se dividían en dos grupos: las figlie di commun (muchachas corrientes) y las figlie di coro (muchachas del coro), que además eran instruídas especialmente para la música vocal e instrumental. Su nivel fue muy alto y muchas de ellas llegaron a ser verdaderas virtuosas con un nivel artístico medio que superaba el de los profesionales. Las estrellas de los Ospedali eran llamadas privileggiate di coro. Las “privilegiadas” más sobresalientes eran muy conocidas y se hablaba de ellas en la ciudad. La alta interpretación musical en Venecia era pues exclusiva de las mujeres, mejor dicho, de jovencitas de entre los 9 y los 18 años. Al llegar a esta edad, solían abandonar los Ospedali para emprender una nueva vida en el exterior, salvo algunas que se quedaban en la institución, ya fuera como monjas o como maestras. A principios del siglo XVIII, el Ospedale della Pietà era el más importante de los cuatro Ospedali. El Maestro de Coro era un compositor renombrado, Francesco Gasparini, quien propuso la contratación de Antonio Vivaldi como profesor de violín y Maestro dei Concerti. Muy pronto descubrió que aquella modesta plaza de profesor encerraba grandes ventajas. En ningún otro lugar hubiera podido disponer con plena libertad de acción de una orquesta tan completa y competente como la del Ospedale. El resultado fue todo el “corpus” de la música instrumental de Vivaldi, en especial las cuatro colecciones antes mencionadas. También escribió mucha música religiosa a partir de 1713, cuando Gasparini abandonó improvisamente La Pietà. Tres años más tarde Don Antonio compondría para el ospedale una obra maestra: el oratorio Juditha Triumphans.

Ospedale della pieta

LE QUATTRO STAGIONI
En 1723 se publica en Amsterdam el opus 8 de Vivaldi. De nuevo 12 conciertos reunidos bajo el título de Il cimento della armonia e del´invenzione, es decir, el combate entre la armonía (normas de composición) y la invención (libre imaginación). En las Quattro stagioni, cada concierto va precedido por un soneto explicativo que ilustra lo que la
música quiere representar. Esta obra representa uno de los primeros ejemplos de música de programa. La música es genial y Vivaldi se sirve de la orquesta de cuerda con un enfoque muy original: retratar situaciones como un colorista que observa la naturaleza. Equilibrando los postulados de la música descriptiva con las exigencias de la forma. Y más que traducir musicalmente las voces exteriores, ofrece su íntima emoción ante el ciclo anual. Por ejemplo, el Largo de La Primavera distribuye los cuatro pentagramas con dos elementos absolutamente chocantes. La bella y larga melodía del cabrero que duerme, apoyada por un sutilísimo murmullo de la naturaleza circunstante, es alterada por un insistente ladrido del perro con la indicación de “si deve suonare sempre molto forte e strappato”.

En el Allegro molto que abre L’estate, encuentra una fórmula perfecta. El violín solista, con el único acompañamiento del bajo, imita el canto del cuco con un alarde de virtuosismo.

Tras la exuberante vitalidad del primer movimiento del Autunno, en el Adagio que sigue el “tempo” parece casi inexsistente. Notas largas con sordina crean un ambiente de paz absoluta: los campesinos duermen tras la alegre fiesta de la vendimia.

L’inverno comienza con un Allegro non molto de una sutilidad extrema. Corcheas repetitivas en spiccato y en pp ofrecen una perfecta sensación de frío intenso, temblor, castañeo de dientes interrumpido por rapidísimas fusas del violin solista. Sin embargo el goteo persiste. El viento helado causa temor pero el ritmo sigue impertérrito. Luego, en el segundo movimiento las gotas de lluvia cantan una apacible canción. ¡Magistral!

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Arcangelo Corelli, el inicio de la aventura instrumental

Corelli

Arcangelo Corelli (1653-1713).
Fue el sumo representante de la lírica violinística del siglo XVII. Discípulo de Matteo Simonelli para la composición y de G.B. Bassani para el violin. El gran mérito que se atribuye a Corelli es haber logrado una expresión orgánica vigorosa y de fantasía. Corelli escribió 48 sonatas a tres (dos violines y bajo continuo), publicadas entre 1683 y 1694. En el año 1700 publicó en Roma su trabajo más trascendente: el opus 5, consistente en doce sonatas para violin solo y bajo (piano). La Sonata nº12 de esta colección finaliza con la Follia, un tema popular que inspira a Corelli una serie de variaciones, convirtiendo esta obra en una de las piezas imprescindibles del repertorio violinístico. Además, compuso también sonatas da chiesa y da camera. Estas últimas se inician con un preludio, seguido de tres o cuatro movimientos de danza. Corelli tuvo tres discípulos destacados: Giovanni Battista Somis, Francesco Geminiani y Pietro Locatelli.

follia.jpgDe una gran importancia son sus concerti grossi, que pertenecen al opus 6 y son posiblemente el primer ejemplo destacado de este género. Los concerti grossi existían
sobretodo a modo de ejemplo, como práctica. Fue Corelli quien les proporcionó expansión lírica, un lenguaje vigoroso y un tono solemne. Con Corelli se llega al ideal expresivo de la nueva lírica instrumental. Y quizás más que un innovador se le puede calificar de reformador. Un reformador de las formas tradicionales. Los Concerti Grossi opus 6, escritos en Roma en 1712, serían su última obra. Están compuestos para una orquesta de cuerda, con dos violines y un violonchelo obligato que forman un grupo (concertino), y el resto de la orquesta. De esta obra destaca la innovación que supone la introducción de un cambio de tonalidad en el tiempo lento, Adagio. También es remarcable la utilización que hace de las dobles cuerdas y los brillantes golpes de arco. Todos sus conciertos son obras habituales en todas las orquestas de cuerda. Corelli murió en Roma el 13 de enero de 1713, tras unos últimos años de tristeza y melancolía. Fue sepultado en el Panteon junto a Raffaello. No en vano, Arcangelo Corelli fue considerado “Maestro de maestros”.

Antonio Francesco Bonporti (1672-1749)
Nacido en Trento, realizó sus estudios generales en el colegio de los jesuitas de Innsbruck y los estudios teológicos en Roma, donde posiblemente estudió con Corelli. Su música obtuvo interés en Europa. El gran violinista y compositor Francesco Maria Veracini tocó su obra en recitales europeos. Tiene en su haber cuatro libros de sonatas de camara a 3, diez conciertos a 4, cinco concertini y 5 serenades para violín y bajo continuo. Su música es original y destaca por el desarrollo en el concierto y la sonata para violín hacia un estilo Recitativo, y por el especial esmero en la indicación de matices. Sus sonatas de camara a 3 fueron editadas por Simrock y sus 4 invenciones inspiradas en Bach pertenecientes a la obra Pace, lo fueron por Editions Durand, con revisión de Bauvet.

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Antonio Francesco Bonporti

Tomaso Albinoni (1674-1745)
Parece ser que J. S. Bach se sirvió de temas de Albinoni para alguna de sus fugas, y también adaptó para clave diversos conciertos de Vivaldi. Albinoni nació y murió en Venecia. Hijo de una familia burguesa, fue un gran músico, con un sólido oficio, buen violinista y profesor de canto. Albinoni ocupa un primer plano en la filiación espiritual de Corelli, por su invención melódica, su arte en el contrapunto y su contribución en
el desarrollo de la formas clásicas. Compuso unas 50 óperas y mucha música instrumental. Destacan sus sonatas, sinfonías y conciertos, los opus 5, 7 y 10. Su famoso Adagio es un arreglo del musicólogo Remo Giazotto, basado en un fragmento de un concierto perdido.

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Tomaso Albinoni

Giovanni Battista Somis (1686-1763)
Fue el fundador de la escuela piamontesa de violín. Y también fue el maestro de Giardini, Chiabrano, Pugnani y Leclair. Dijo un observador suyo: “Una sola arcada duró tanto que el recuerdo hizo perder la respiración cuando se pensaba”. Somis publicó sonatas para violin y violonchelo. Diversas Sonate a tre (tratenimenti da camera) y un concierto para violin cuyo manuscrito se conserva en la Biblioteca de Dresde.

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Giovanni Battista Somis

La Accademia Filarmonica de Bolonia

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Accademia Filarmonica de Bolonia

La “Accademia Filarmonica” de Bolonia fue uno de los centros musicales de Italia mas florecientes en los siglos XVII y XVIII. La ciudad de San Petronio se distinguía por el ingenio musical. Allí  aparecieron musicos relevantes. Uno de los autores más importantes fue Giovanni Battista Martini (1706-1784), conocido como el Padre Martini, ya que era franciscano. Martini tenía una extraordinaria competencia como teórico y se convirtió en una figura internacional de gran nivel. Grandes músicos de su época escucharon sus tesis, como Federico el Grande, Gluck, Rameau o Tartini. Discípulos suyos fueron Johann Christian Bach y Niccolò Jommelli. Martini, además, recibió a un Mozart de tan solo 14 años, con gran delicadeza y sencillez. Dedicó gran parte de su vida a la monumental Storia della Musica, que sin embargo quedó interrumpida en el tercer tomo. En el Liceo Musicale de Bolonia, se encuentran manuscritos de sus obras.

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El Padre Martini

Giovanni Legrenzi  (1626-1690)
Nacido en Bergamo, fue alumno de su padre. Vivió en Bergamo, luego en Ferrara y después en Venecia, donde fue Director del Ospedale dei Mendicanti  (1672) y Maestro de Capilla en la Iglesia de San Marco, donde reorganizó la orquesta, creando un efectivo de 34 músicos. A Legrenzi se le considera un innovador, ya que fue quien creó la Sonata a tre, años antes que Corelli. Fue un excelente director de orquesta, preocupado siempre por obtener “color orquestal”. Su catálogo es importante: 18 operas, 4 volumenes de cantatas y canzonette, salmos y oratorios.  Ejerció su influencia más allá de Italia, como lo demuestran una obra de J. S. Bach titulada Fuga en Ut minor sur un Thema Legrenzianum elaboratum cum subjecto pedaliter y el coro del oratorio Samson de Haendel, que utiliza un tema de un motete de Legrenzi.

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Giovanni Legrenzi

Alessandro Stradella (1642-1682)
Nacido en Modena, fue violinista y cantante. Tuvo una vida de gran agitación. De él se han explicado todo tipo de aventuras y poco se sabe de sus estudios musicales. Posiblemente, estudió en Nápoles. También se ignora la fecha de composición de la mayoría de sus obras.  Estuvo incluso envuelto en un asunto criminal y parece que fue asesinado en Genova en 1682, sin conocerse el motivo. Su obra es, en gran parte, característica de la escuela napolitana. Poseía un lirismo intenso y una gran invención melódica. Enriqueció considerablemente el género del oratorio. Compuso dos óperas, serenadas, cantatas solistas de 1 a 3 voces, oratorios como Sant Giovanni Battista y conciertos para cuerdas.

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Alessandro Stradella

A estos nombres hay que añadir cuatro compositores más, de gran interés, la mayoría anteriores a la gran figura de Arcangelo Corelli.  Fueron Giovani Battista Vitali, Giuseppe Torelli, Tomasso Antonio Vitali y Antonio Veracini.

Giovani Battista Vitali (1644-1692)
Nacido en Cremona, fue violinista de la iglesia de San Petronio en Bolonia y maestro de capilla del duque de Mantua. Escribio obras de gran perfección formal, con un estilo avanzado a su época. Su obra Degli artifici musicali anticipa la forma cíclica de la sonata.

Giuseppe Torelli (1650-1708)
Nacido en Verona, fue uno de los creadores del concierto para violin y del concerto grosso. Fue también violinista de la Iglesia de San Petronio. Su opus 5 contiene Sei sinfonie a tre y Sei concerti a quattro. Y el opus 6, los Concerti musicali, piezas características del nuevo estilo. Los conciertos de Torelli, con su relación solista-tutti, ya anticipa el concierto moderno.

Stradella

Giuseppe Torelli

Tomaso Antonio Vitali (1650-1706)
Nacido en Bolonia, fue el director de la Orquesta  de Federico II Duque de Módena. Compuso conciertos y sonatas, además de la famosa Ciaccona en sol menor, de la que se dice que sirvió de modelo a Bach para su gran Ciaccona de violín solo. Vitali fue uno de los primeros compositores en introducir la técnica de la variación.

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Tomaso Antonio Vitali

 

Francesco Maria Veracini (1690-1768)
Este valiente intérprete, nació en Florencia y dejó numerosas y notables sonatas de camara y da chiesa. Veracini trabajó al servicio de la Gran Duquesa Vittoria. Fue uno de los mejores violinistas de Europa, muy aclamado en Dresde y Londres. Escribió 24 sonatas excelentes para violín y bajo continuo.

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Francesco Maria Veracini

Monteverdi, un compositor fundamental

Este gran compositor, que se inició en la gran tradición polifónica del Renacimiento, tenía solo 16 años cuando en Brescia fueron publicados sus madrigales espirituales a
cuatro voces. Era joven cuando ya se posicionó y tomó una línea que no abandonaría. La de innovar. El valor de la disonancia fue cuestionado por Monteverdi: retardos, novenas de séptima, mezclas y trenzados armónicos…, como también el tratamiento de las voces, en la que en muchos casos una voz central se impone a las otras. Fue, además, un gran pedagogo. Monteverdi tuvo mucho que ver con la selección de los instrumentos más adecuados para nutrir la orquesta. Era además un excelente violinista y también cantante.

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Claudio Monteverdi

Claudio Monteverdi nació en Cremona en el año 1567 y murió en 1643. Tuvo estrecho contacto con el signor Vincenzo Gonzaga, que era el duque de Mantua, con quien mantendría una relación importantisima. El duque se interesó vivamente
por el melodrama, ya desde 1603, y comenzó a organizar para su corte representaciones, como la histórica del melodrama de Orfeo, que se representó por primera vez en Mantua en el año 1607. El éxito de L’Orfeo fue grande e inmediatamente el duque encargaría a Monteverdi otro melodrama para festejar, al año siguiente, el matrimonio del heredero Francesco Gonzaga, con motivo de su enlace con Margherita de Savoia. El Duque moriría en 1612 y el mismo año también murió su hijo Francesco.

Monteverdi se alejará de Mantua, hasta que es nombrado maestro de música de la Serenísima República de Venecia. Allí se encuentra en un ambiente alejado de un público intelectual y aristocrático, ya que las representaciones musico-teatrales se realizaban en teatros públicos donde acudía todo el pueblo. Teatros como el de San Cassiano, abierto desde 1637. También el Teatro de San Giovanni e Paolo, inaugurado en 1639. Más adelante vendrían el de San Mosè i el Teatro Sant’ Angelo. Este último tendría una gran importancia para Antonio Vivaldi. Comienza así una nueva era para el teatro musical, que tendrá una singular expresión en la vida italiana del siglo XVII. Se deja el esplendoroso siglo de la polifonia religiosa a capella, para convertirse en el siglo de la música operística y de la música instrumental.

El enorme mérito de Claudio Monteverdi fue el de adaptar la orquesta al contenido expresivo y dramático de sus melodramas. El sonido para Monteverdi era el alma, al contrario de lo que para otros era materia. Y fue en Venecia donde comenzó a depurar el instrumental que formaría la orquesta. Ante todo quería carácter y dinamismo en la interpretación. Extraer el dramatismo musical contenido en la escritura e interpretar la música como viva expresión. Que el contraste entre “piano” y “forte” fuera mucho más acusado. Este hecho provocó conocidas discrepancias sobre algunos instrumentos, pero trajo consecuencias positivas, ya que varios de ellos fueron modificados para obtener el equilibrio global necesario. Monteverdi suprime los instrumentos considerados de innecesarios y opta por una formación unificada y que sirva de colorido y veracidad en los contrastes. La orquesta estaba formada por unos 40 ejecutantes. Era algo nuevo y comenzaba un nuevo camino. En lo que se refiere a su obra compositiva Monteverdi creó nuevos recursos técnicos. Por ejemplo, en la armonia, introdujo la disonancia sin preparación. Tratará a los instrumentos de forma más atrevida, en cuanto a la expresión así como en la utilización de cromatismos y apoyaturas. Introducirá el pizzicato en las cuerdas, de manera especial en los violines, además de golpes de arco insólitos, como el trémolo que imaginó como un efecto de agitación y ansia, o también cuando indicó a los violines tenpellare sopra una corda sedici volte in una battuta (agitar encima de una cuerda dieciséis veces con el arco en un compàs).

08 L'Orfeo

La actividad teatral de Monteverdi en su hermoso período veneciano se inicia con Il combatimento di Tancredi e Clorinda (1624) que pertenece al Libro VIII de madrigales titulado Madrigali guerrieri ed amorosi in genere rappresentativo y dos óperas, Il ritorno di Ulisse in patria (1641) y L’incoronazione di Poppea (1642), donde se anuncia el bel canto y que puede ser considerado como el primer drama lírico de la historia de la música.

Su discípulo Francesco Cavalli (1599-1676) fue su fiel continuador, ejerciendo una gran actividad en los teatros venecianos con melodramas de gran calidad: (Didone, de 1641; Egisto, de 1643 o Giasone, de 1649. Tanto Monteverdi como Cavalli ejercieron una gran influencia en el violinismo del barroco. Nos preguntamos que hubiera sucedido sin una personalidad tan poderosa como la de Monteverdi, que vivió el período renacentista y parte del primer barroco, cuando precisamente afloraron los maravillosos violines que se iban produciendo en Brescia y Cremona. Es logico pensar que su inquietud desbordante dio alas a la literatura violinística del siglo XVII y que inició su andadura en la famosa Scuola Bolognese, de donde saliera Arcangelo Corelli, primer gran representante de la nueva época.

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Venecia hacia 1650