Vodka

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Museo del vodka de San Petersburgo

Antiguamente el consumo de alcohol en Rusia era privilegio de la élite. Y fue a finales del siglo XV cuando se comenzó a producir en dicho país. Su origen nace del moment en que se descubre que el alcohol se podía extraer del centeno y del trigo, comenzando así a producir lo que se llamaba “el vino de pan”. Su producción era barata y fue Ivan El Terrible quien proclamó la fabricación de lo que sería el vodka ruso. Más tarde Pedro El Grande dio un paso muy importante al establecer la obligatoriedad de consumir vodka en el ejército y la armada. El frío y la escasez de víveres podía ser compensada con el consumo de vodka. Incluso llegó a ser gratuíto. El vodka se convierte, así, en un una bebida básica y una de las principales fuentes de ingresos del estado zarista. Sin embargo, la abolición de la servidumbre hizo que el precio de las bebidas alcohólicas cayese en picado. A finales del siglo XIX y principios del XX la industrialización estaba en auge, y los barrios y tabernas adyacentes a las fábricas se llenaron de alcohol. Pero el vodka se fabricaba sin criterio y sin una fórmula precisa. Fue gracias al químico Dmitri Ivanovich Mendeléyev (1834-1907), científico docente en la Universidad de San Petersburgo, quien, a través de largos experimentos, logró la fórmula ideal en 1893, la misma que se sigue aplicando a día de hoy. Era la fórmula “oficial”.

Mendeleiev

Dmitri Ivanovich Mendeléyev

Luego con la Revolución de Octubre y la Primera Guerra Mundial el pueblo ruso sufrió un revés total y la población solo se preocupó de los productos de primera necesidad. Pasados los malos tiempos, en 1925 el Estado Soviético se reservó  el monopolio de la producción de alcohol y los bolcheviques vieron que el vodka era una buena fuente de ingresos. Pero los constantes conflictos internos de Rusia con el advenimiento de la Segunda Guerra Mundial, hizo que a partir de la década de 1930 el consumo de vodka se redujera de manera drástica. Sin embargo, después de la gran guerra y el crecimiento del  nivel de vida que permitía mayor capacidad para adquirir bebidas alcohólicas, aumentó de nuevo. Se dice que en la actualidad su consumo provoca un elevado número de fallecimientos. Un 25 por ciento de la mortalidad de rusos de entre 15 y 55 años, se debe al consumo de alcohol, especialmente de vodka, la bebida de la alegría pero también de la muerte.

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