Iconos

La palabra “icono” es de origen griego y significa “imagen”. Es una obra de arte religiosa que proviene del cristianismo oriental. Los iconos se utilizan en la oración y son venerado por los cristianos ortodoxos. Su tradición se remonta a Bizancio, para luego extenderse por otras regiones influidas por la iglesia ortodoxa. Es el caso de Rusia, donde llegó más o menos a la vez que el cristianismo, hace ya más de mil años. Su florecimiento tuvo lugar en el siglo XIV y comienzos del XV, cuando famosos pintores de la Rusia antigua crearon sus obras maestras. Teófenes El Griego, Dionisio y Andrei Rubliev fueron los creadores del arte medieval ruso, en especial las obras de Rubliev, que se conservan en la Galería Tretiakov de Moscú. La tradición de crear iconos llegó hasta el siglo XIX, e incluso más allá, hasta la época soviética.

Las características principales son el círculo, como símbolo de la eternidad y los colores, con una fuerte simbología. El dorado, que es el color de Dios. El rojo, que es su luz, el color del amor, la vida, y también la sangre y el sufrimiento. El azul es el color del cielo y el verde, el de la naturaleza.

Los iconos rusos generalmente se pintan sobre madera de tilo y sus tamaños varían, pueden ser de bolsillo o naturales, como en la pintura. Generalmente representan imágenes de la Santisima Trinidad, de Cristo, de Nuestra Señora o también los hay dedicados a los Santos.

Icono 1408 Bateig de Crist, de Vasilyevskiy

Bautizo de Cristo, por Vasilyevskiy (1408)