Eugen d’Albert (1864-1932)

Del gran pianista y pedagogo Karl Czerny (1799-1857), discípulo de Beethoven, salieron dos discípulos extraordinarios: Franz Liszt y Theodor Leschetizki. Ellos fueron los fundadores de dos grandes escuelas pianísticas, que dominaron Europa varias décadas. De Liszt procedían Sauer, Siloti, Rachmaninof, Kempff, etc. Y de Leschetizki: Brailowski, Schnabel, Lhevine y Moiseiwitsch.

El segundo pianista que he elegido para esta série de grandes intérpretes históricos es Eugen d’Albert, discípulo de Liszt. Este pianista alemán, de origen escocés, nació en Glasgow y comenzó sus estudios en el Royal College de Londres. A los 16 años, debuta con el Concierto para piano y orquesta de Schumann, que dirigió Hans Richter en el Crystal Palace. Gana el Gran Premio Mendelssohn y se desplaza a Viena, donde residió casi diez años. Con Liszt estudiaría en Weimar, a partir del año 1882, y fue un especialista de Beethoven y Bach, realizando numerosas transcripciones al piano de este último . De Brahms, recibió recomendaciones acerca de la interpretación de sus obras. Fue además sucesor del violinista Joseph Joachim en la Musikhoschule de Berlín, a partir de 1907. D’Albert tuvo dos grandes discípulos: Edwin Fischer y Wilhelm Backhaus. Además se le considera uno de los últimos grandes pianistas románticos, junto a Busoni o Paderewski. Su carrera se desarrolló entre Austria y Alemania. Eugen d’Albert fue también un compositor reconocido. Escribió música para piano al estilo Brahms, de cámara, un excelente concierto de violonchelo y otro para piano -que él mismo estrenó con la Filarmónica de Viena-, y nada menos que 20 óperas, influenciadas por otro ídolo suyo como fue Wagner. Y lo más curioso es que su ópera más famosa -que lleva por título Tiefland esté basada sobre un libreto que Rudolph Lothar extrajo del drama del poeta catalán Ángel Guimerá Terra baixa. Una ópera representada en casi todos los teatros del mundo. D’Albert la escribió en 1896 y se representó por primera vez en Praga el mes de noviembre de 1903. La ópera posee un Intermezzo de gran inspiración, que se interpreta como pieza orquestal.

A D’Albert se le apodaba “El pequeño gigante”. Era bajito pero fuerte y temperamental. Liszt se sentía muy orgulloso de tenerlo como discípulo, elogiándolo en numerosas ocasiones. Los días mejores de D’Albert, sin embargo, fueron cuando Liszt ya no vivía. El pianista de Glasgow era uno de los mejores intérpretes de Beethoven. El director de orquesta Bruno Walter dijo en una ocasión que se sintió hinoptizado escuchando la “fuerza titànica” de D’Albert interpretando el Concierto del Emperador de Beethoven. Debutó en Nueva York el año 1889.

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Eugen d’Albert, en 1912

VIDA PERSONAL
Albert tuvo grandes amigos como fueron Richard Strauss, Hans Pfitzner, Engelbert Humperdinck, Ignatz Waghhalter o el dramaturgo Gerhart Hauptmann. Se casó seis veces y tuvo ocho hijos. Su segunda mujer fue la extraordinaria pianista, cantante y compositora venezolana Teresa Carreño, de la que hablaremos más adelante, ya que fue una verdadera celebridad. El año 1914 se mudó a Zurich y se convirtió en ciudadano suizo. Murió el año 1932 a los 67 años en Riga y fue enterrado en el cementerio de Lugano.

Por internet se encuentran varias grabaciones de D’Albert, pero es necesario ir con sumo cuidado ya que en los años que grabó estábamos todavía en fase muy rudimentaria. Intento conseguir las grabaciones más afortunadas dentro de las posibilidades. Pero la personalidad y el genio del pianista se perciben sobradamente.

Bibliografia:
Eugen D’Albert 1864-1932. La vita e le opere. Guido Molinari. Polimnia.
Wunderpianist und Komponist. Atalantis Musikbuch-Verlag. Charlotte Pangels.

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