Alexander Scriabin (1872-1915)

Scriabin 2

No debe de extrañar que en este bloque de pianistas destacados incluya también a Alexander Scriabin, ya que lo fue. En sus primeros años de juventud, era un gran pianista, como lo fue el mismo Rachmaninov, con quien coincidió por haber estudiado juntos con el célebre profesor Nikolai Zverev. Scriabin ingresó en el Conservatorio de Moscú en 1899 y solo tres años más tarde obtuvo el Primer Premio y Medalla de oro como pianista en dicho conservatorio. Mitrophone Bélaiev, gran editor y mecenas, lo dio a conocer en el extranjero (Berlín, París, Bruselas, Amsterdam…) como pianista, obteniendo un éxito enorme. Hizo también dos giras por los Estados Unidos. Una en 1906 y otra en 1907. Pero cada vez se volcaba más en la composición. Scriabin era un claro ejemplo de intérprete-compositor. Como al revés, en el caso de otros músicos que eran compositores-intérpretes. Pero poco a poco la doble faceta fue disminuyendo, y cualquier músico debía decidir ser sólo intérprete o compositor, ya que la vida de intérprete a nivel internacional era cada vez más exigente y, para mantenerse en un alto nivel, tenía que renunciar a las muchas horas de paz que requiere el componer.

Scriabin, junto a Mussorgsky, Stravinsky y Prokofiev, fue uno de los autores más originales de Rusia. Su vida no fue fácil. Su madre fue una excelente pianista, discípula de Anton Rubinstein, pero murió poco después de haber nacido Alexander. El niño tenía unas dotes increíbles. A los 4 años ya improvisaba fantasías con el piano, aprendió a leer y escribir muy pronto y ya de pequeño escribía tragedias, con su pequeño teatro desmontable que era su juguete preferido. Pero para hablar de él he preferido incorporar un contenido muy especial. Las palabras de Pau Casals sobre Scriabin que aparecen en el libro Reflexions de Pau Casals, unos pensamientos íntimos que recogió el escritor Albert Kahn. Casals visitó por vez primera Rusia, donde debutó en 1905, invitado por el pianista Alexander Siloti, dentro de su ciclo de conciertos, que celebraba en San Petersburgo. Y fue en una de sus visitas que conocerá a Scriabin. Dos páginas enteras relatan su relación con los compositores del momento, entre ellos Rimsky Korsakov, Glazunov, Rachmaninov, Cesar Cui y, naturalmente, Scriabin. Dice sobre él: “Entre los compositores rusos que conocí fue Scriabin el que me produjo una mayor impresión (…). Tenía 30 años cuando le conocí y era un hombre de aspecto interesante, un auténtico innovador, un inventor, un pionero que exploraba toda clase de ideas, no solamente musicales, sino también filosóficas. Discutíamos juntos muchas de sus ideas. Opinaba que la música, tal como nosotros la entendíamos, era pobre y rudimentaria en muchos aspectos. Estaba especialmente interesado por las relaciones entre música y color, convencido en que las escalas musicales tenían una correspondencia con otros sentidos: color, gusto, olor. Para él todas las posibilidades de sensación estética tenían que ser investigadas, los efectos eran muy distintos si se escuchaba a oscuras o a la luz del día. Y las sensaciones respondían tanto a las variaciones de color como a los cambios de temperatura. Me llevó a su casa y me enseñó un aparato que había inventado para reproducir el sonido en color y que producía unos efectos maravillosos. En aquel momento componía su obra orquestal “Prometeo” con una parte destinada a un teclado de luces que se debían de proyectar sobre una pantalla durante la representación”. Casals lamentó y mucho que este genio extraordinario muriera con tan solo 43 años.

Scriabin 3

SCRIABIN COMPOSITOR
La obra compositiva de Scriabin tuvo recorrido. Primeras y profundas influencias de Chopin y Liszt, pero poco a poco se dirigiría a una expresividad mística y contemplativa de cierto aire religioso. Se libera del sistema tonal para basar su obra en lo que él llamaba acordes sintéticos, de procedencia modal. Su obra quedó muy olvidada cuando murió, debido en parte al furor por Stravinsky y también por Prokófiev, pero poco a poco su aceptación fue en aumento hasta llegar en el día de hoy, en que su obra es programada constantemente, en especial su corpus para piano: 10 Sonatas (1893), 26 Estudios, 90 Preludios, 21 Mazurcas, tres grandes poemas orquestales, el más famoso de los cuales es el del Extasis (1905-1907), tres Sinfonías, su Concierto para piano de 1896-97 -una obra de gran belleza muy poco conocida en nuestro país-, y su Mysterium, obra que comenzó en 1903 y que dejó inacabada cuando murió, en 1915. Scriabin planteó esta composición como un trabajo sinestético, en el que explotaba sentidos como el olfato, el tacto , los colores. Pretendía con esta obra que su estreno fuera en las estribaciones del Himalaya en la India. En el momento de su fallecimiento tenía ya escrito un Preludio que tituló Prefatory Action.

BIBLIOGRAFIA
Montagu, Nathan. Handbook to the piano works of Scriabin. Chester, 1922
Swan, Alfred. Scriabin. New York-London, 1923
Scriabin: extensa biografía. Pianosociety
V. Delsohn. Las sonatas para piano de Scriabin. Muzgiz (Moscou).
Amén de todas las enciclopedias musicals y revistas especializadas.





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